Discussion:
EL ÚNICO SOBERANO ES EL PUEBLO,NO LO OLVIDEN NUNCA ASI ES EN EE.UU.
(demasiado antiguo para responder)
Robert m
2012-11-03 17:27:00 UTC
Permalink
Raw Message
03/11/2012
¿RESPECTO A LA "INVESTIDURA" O CONNIVENCIA CON EL LATROCINIO?
Por Nicolás Márquez (*)
~~~~~~~~~
Soberano es aquel que ejerce o posee la autoridad suprema e
independiente.
En las monarquías, el soberano es el Rey. A contrario sensu, en las
democracias el soberano es el pueblo y no el Presidente.
Más aún, el Presidente ni siquiera es el "Primer Mandante", sino el
"Primer Mandatario", vale decir, es depositario de un mandato, de una
orden, de una directiva que le otorga, en este caso, el pueblo.
Luego, el Presidente/a democrático no es más que un empleado del
pueblo, un servidor, un asalariado, en suma, es un sirviente.
El Presidente no sólo le debe a su empleador y mandante (el pueblo)
obediencia y subordinación sino también respeto.
Teóricamente, el primer sirviente también merece ser respetado, pero
la pusilanimidad sociológica de la Argentina ha confundido la noción
de respetar al Presidente con la de rendirle pleitesía, bajo el
elástico subterfugio de no molestar la "investidura presidencial". A
través de este aforismo protocolar, ya no se trata simplemente de
respetar a un empleado público sino de rendir culto a quien no se lo
trata como a un subordinado sino como a un jefe, patrón o empleador,
antes que a nuestro primer changarín institucional (que en definitiva
el Presidente es eso).
A diferencias de un gasista (a quien le exigimos matrícula habilitante
para confirmar conocimientos técnicos), a nuestro/a primer sirviente/a
no sólo no se le exige idoneidad profesional ni moral, sino que
tampoco se le solicita rendición de cuenta alguna y encima ante sus
eventuales felonías si quiera se le levanta el tono de voz a la hora
del regaño (a fin de no incomodar la venerada investidura de quien es
nuestro subalterno/a).
En efecto, el grueso de la siempre rastrera "dirigencia" opositora (sea
que ésta ejerza el periodismo o cargos políticos), frecuentemente
temerosa y afecta a la prudencia culposa, trata de modo mucho más
despectivo a su mismísima empleada doméstica si esta no sazonó
bien la comida y a la primera mandataria (que es portadora de
honorarios, responsabilidades y privilegios varios) apenas le desliza
críticas colaterales, secundarias o accesorias, siempre procurando
hacer todos los esfuerzos para que con esta "crítica constructiva" la
persona detentador/a del PEN no se sienta molesta, ni incómoda, ni
agraviada, ni ofendida ni estresada.
Entonces se actúa con mayor prepotencia ante algún eventual descuido
del mozo, el maletero o la lavandera y a quien sí se debería
regañar con toda energía y sin formalismos hipócritas ante el
ostensible latrocinio institucional, apenas se le dedica un amable
malabarismo dialéctico llamando pacientemente al Poder Ejecutivo "a la
reflexión" ante cada atraco patrimonial o institucional.
Es verdad que lo cortés no quita lo valiente, pero acá confundimos
cobardía con cortesía, la misma cortesía que luego "la dirigencia"
disidente no usa a la hora de reclamarle una falta a la telefonista de
su oficina.
A todo aquel que se maneja con este puntilloso modus operandi, en los
círculos políticamente correctos se lo denomina obrar con
caballerosidad y estilo, pero en mi barrio se le dice actuar como un
cagón.
¿Será que a veces los conceptos de la sabiduría popular son más
certeros que las parsimoniosas definiciones del léxico oficial?
(*) Crónica y Análisis publica el presente artículo de Nicolás
Márquez (abogado, periodista y escritor, su último libro es
Chávez, de Bolívar al narcoterrorismo) por gentileza de su autor.
Hegel Yv
2012-11-04 13:40:53 UTC
Permalink
Raw Message
Petry, Adry, Nancy, Robert, JGGJ, MsXx, Zulmak , MB, FFerdy =Spammer
= Mensages Repetidos, desesperacion, estupidez.!.

Loading...