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LAS PELIGROSAS ASOCIACIONES CON IRAN POR LA AMIA ...
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Robert m
2012-10-02 14:22:20 UTC
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LAS PELIGROSAS NEGOCIACIONES CON IRAN POR EL ATAQUE TERRORISTA CONTRA LA
AMIA
Por Horacio Calder=F3n (*)
~~~~
INTRODUCCION
Pocos d=EDas atr=E1s y luego de numerosas conversaciones entre
bambalinas que datan de menos de un a=F1o y medio atr=E1s, los gobiernos
de la Argentina y la Rep=FAblica Isl=E1mica de Ir=E1n han acordado
dialogar sobre el atentado terrorista contra la sede de la mutual
israelita AMIA, lanzado en la ciudad de Buenos Aires el 18 de julio de
1994, y que caus=F3 86 muertos y numerosos heridos. Quien escribe estas
l=EDneas hab=EDa enviado un informe secreto al entonces Presidente de la
Naci=F3n, Carlos Sa=FAl Menem, fechado el 27 de marzo de 1992, muy poco
despu=E9s del ataque terrorista que destruyera la Embajada de Israel,
tambi=E9n en la ciudad de Buenos Aires. El punto tal vez m=E1s
importante de dicho informe dec=EDa: "Si el motivo principal del
atentado, fue castigar la pol=EDtica exterior de nuestro pa=EDs, ser=E1n
atacados otros objetivos argentinos, especialmente civiles, tanto en
nuestro pa=EDs como en el exterior". =A0 Si bien el citado ex presidente
Menem hab=EDa instruido a Nora Christian Al=ED, una de sus principales
asesores con rango de Secretaria de Estado, para que mantuviera un
estrecho contacto con el firmante, el resultado de dichas consultas fue
derivado presuntamente a la Secretar=EDa de Inteligencia del Estado
(SIDE), con el supuesto objeto de lograr un seguimiento m=E1s estrecho y
espec=EDfico de la amenaza islamista. A partir de ese momento y sin
perjuicio de los intentos realizados por este autor, y de la demostrada
predisposici=F3n de la citada Secretaria Al=ED, nadie volvi=F3 a
realizar ning=FAn contacto a efectos de desarrollar alg=FAn tipo de
medida de prevenci=F3n, o siquiera de una simple consulta, vinculada a
la advertencia realizada sobre la probabilidad de que fuera lanzado un
segundo ataque terrorista. Dos a=F1os m=E1s tarde, y poco d=EDas
despu=E9s de concretado el atentado contra el edificio de la AMIA, este
autor fue entrevistado masivamente por los principales medios de
comunicaci=F3n del pa=EDs. A pesar de ello, no fue citado en ese momento
por el juez a cargo de las investigaciones, Dr. Juan Jos=E9 Galeano, ni
por autoridad judicial, de seguridad o pol=EDtica alguna. En definitiva,
solamente se ocuparon de la denuncia los medios de comunicaci=F3n, y muy
especialmente el diario La Naci=F3n, en entrevistas y art=EDculos que
durante muchos a=F1os llevaron la firma del periodista Jorge Urien
Berri.[1] La primera declaraci=F3n testimonial fue realizada ante el
mencionado juez Galeano a principios de abril de 2000, pero no como
consecuencia de las mencionadas advertencias formuladas al entonces
presidente Menem en 1992, sino por un consejo dado por el periodista
Jorge Grecco al magistrado sobre la conveniencia de consultar a este
autor para cooperar en las investigaciones vinculadas al Caso AMIA.
Luego de dichas declaraciones, no hubo contactos posteriores con el Dr.
Galeano, ni con ninguno de sus colaboradores inmediatos. Los hechos
arriba descriptos fueron meticulosa y reiteradamente citados y
actualizados por los m=E1s importantes medios de comunicaci=F3n del
pa=EDs, adem=E1s de las intervenciones personales de este especialista
en reportajes realizados desde 1994 hasta la fecha.[2] =A0=A0=A0 Nunca
hubo duda alguna en quien escribe, acerca de la participaci=F3n de la
Rep=FAblica Isl=E1mica de Ir=E1n y de c=E9lulas terroristas de la rama
militar del movimiento liban=E9s Hizballah en los atentados de 1992 y
1994, m=E1s all=E1 de las responsabilidades espec=EDficas de los actores
citados y sus respectivas fuerzas de tareas en cada uno de dichos
ataques. Dicha posici=F3n fue inalterable durante los largos a=F1os que
separan el ataque contra la AMIA del momento actual, y resultar=EDa de
hecho interminable citar aunque sea una parte de declaraciones que han
tomado estado p=FAblico, y que adem=E1s se encuentran a disposici=F3n en
la p=E1gina web del autor.[3] ANALISIS
LA "NEGOCIACION"
Luego de intensos rumores, y del anticipo realizado tiempo atr=E1s por
el periodista Jos=E9 Ricardo "Pepe" Eliaschev, desautorizado en su
momento por miembros del gobierno argentino, el anuncio oficial del
comienzo de un "di=E1logo" con Ir=E1n sobre el Caso AMIA, fue finalmente
realizado por la Presidente Cristina Fern=E1ndez de Kirchner, nada menos
que durante su discurso ante la 67=AA Asamblea General de la
Organizaci=F3n de las Naciones Unidas (ONU). El presidente iran=ED,
Mahmoud Ahmadinejad, que interpreta la acusaci=F3n judicial sobre el
caso AMIA como un "malentendido", hizo posteriormente hincapi=E9 en el
inter=E9s de su pa=EDs en incrementar las relaciones con la Argentina,
que ya realiza exportaciones a ese mercado mesoriental por montos
siderales, solamente superados por los que realiza Brasil. =A0
Resulta ciertamente dif=EDcil realizar un an=E1lisis que no encierre
sino suposiciones, a falta de mayores precisiones oficiales, acerca de
las causas que podr=EDan haber llevado a la Presidente Fern=E1ndez de
Kirchner a involucrarse en una negociaci=F3n con Ir=E1n en un caso de
alt=EDsima sensibilidad para la Naci=F3n toda. Adem=E1s, trat=E1ndose de
un actor como Ir=E1n, que durante las =FAltimas d=E9cadas ha demostrado
un alto grado de sofisticaci=F3n para disimular las verdaderas
intenciones de sus acciones pol=EDticas en la arena internacional,
comenzando por la negaci=F3n del sesgo militar que caracteriza a
numerosas fases de la investigaci=F3n, desarrollo y procuraci=F3n=A0
clandestina de su programa nuclear. Los atentados terroristas,
asesinatos, y cr=EDmenes de lesa humanidad, como el uso de ni=F1os
"barreminas" durante la guerra con Irak, de los cuales es responsable el
r=E9gimen liderado por los ayatol=E1s iran=EDes, constituyen un
tenebroso cap=EDtulo aparte. =A0
Dicho sea todo eso, podr=EDa agregarse una vez m=E1s que creer en la
buena voluntad de los extremistas iran=EDes en una negociaci=F3n como la
acordada con la Argentina, ser=EDa como acostarse a dormir con una
serpiente de Cascabel, con la esperanza de despertarse sin sufrir una
grav=EDsima mordedura.
Dejando de lado sesgos ideol=F3gicos y pol=EDticos personales en el
presente an=E1lisis, debe destacarse primera y enf=E1ticamente el
grav=EDsimo error en materia de jurisprudencia, en el que se incurre al
comparar las negociaciones por el atentado contra la AMIA con lo
ocurrido durante el proceso judicial del caso Lockerbie, en el que fue
acusada Libia. Sobre todo, porque el r=E9gimen terrorista de Ir=E1n ha
negado desde un principio haber tenido cualquier tipo de participaci=F3n
en el ataque de 1994, atribuy=E9ndolo adem=E1s a una supuesta "interna"
jud=EDa entre "sionistas" e "internacionalistas". =BFEn qu=E9 se parece
entonces el desarrollo del juicio por Lockerbie a lo que ha hecho Ir=E1n
desde 1994 sobre el caso AMIA, negando toda participaci=F3n y propagando
todo tipo de teor=EDas conspirativas?: absolutamente en nada hasta
ahora, y tal situaci=F3n no variar=EDa a menos que se aceptara la
creaci=F3n de un tribunal ad hoc, entregando como el asesinado Muammar
Khadafi a todos los sospechosos, o al menos a alguno/s de ellos para su
juzgamiento. Pero a=FAn aceptando la hip=F3tesis de que Ir=E1n obligara
a cualquiera de esos reos a comparecer ante la corte creada en un tercer
pa=EDs, ello implicar=EDa hacer un giro copernicano sobre su hist=F3rica
alegaci=F3n de inocencia en el caso AMIA.
Tampoco resulta comprensible y mucho menos aceptable, que pudiera
compatibilizarse un sistema legal como el argentino, cuyo pilar es nada
menos que una Constituci=F3n Nacional que en mucho se asemeja a la de
los EE.UU., con aquel en que se basa el r=E9gimen teocr=E1tico
extremista iran=ED. =A0
Los argumentos oficiales iran=EDes para justificar su anunciada
negociaci=F3n por el caso AMIA, est=E1n basados en un conjunto de
falacias y mentiras a las cuales est=E1 acostumbrado su r=E9gimen, y que
suele utilizar a menudo para encubrir muchas de sus acciones
clandestinas. Estas maniobras iran=EDes encuentran ahora respaldo en
=A0argumentos oficiales argentinos, basados por ejemplo en la ignorancia
=A0de los aspectos jur=EDdicos de un caso como el de Lockerbie, que
alg=FAn funcionario hizo poner en boca de la Presidente de la Naci=F3n.
Debe al respecto recordarse que tanto el entonces presidente N=E9stor
Carlos Kirchner, como Cristina Fern=E1ndez de Kirchner, enfrentaron
duramente al gobierno iran=ED, como jam=E1s lo hicieron antes ninguno de
sus predecesores, utilizando para ello sesiones de la Asamblea General
de la ONU.
Resulta mucho menos comprensible, a la luz del libre juicio y del sano
razonamiento, y a falta de acceso a la realidad objetiva de las causas
que originaron la decisi=F3n presidencial, que se resuelva justamente
ahora negociar con Ir=E1n sobre el atentado contra la AMIA, cuando este
pa=EDs enfrenta una grave crisis econ=F3mica, y adem=E1s un probable
ataque militar, que ser=EDa acompa=F1ado por las monarqu=EDas sunnitas
de la Pen=EDnsula Ar=E1biga, so pretexto de las graves transgresiones
detectadas en su programa nuclear. =A0
Ciertamente, Ir=E1n no es el =FAnico actor estatal transgresor en
materia de desarrollo nuclear en la regi=F3n, habida cuenta que el
Estado de Israel cuenta a su vez con un sofisticado programa en ese
sector, y con la muy probable posesi=F3n de una importante cantidad de
misiles bal=EDsticos t=E1cticos con cabezas nucleares, entre otro tipo
de plataformas de lanzamiento. Pero el presente documento no tiene por
objeto abordar los temas de proliferaci=F3n nuclear, que este autor
desde ya condena, sino analizar espec=EDficamente las probables causas y
consecuencias del peligroso di=E1logo iniciado entre la Argentina e
Ir=E1n.
Los aspectos arriba mencionados sobre proliferaci=F3n, podr=EDan
impactar severamente en la Argentina, que posee una industria nuclear
altamente sofisticada. Esta industria estrat=E9gica podr=EDa peligrar en
un futuro, si a algunas potencias de primer orden se les ocurre acusar a
la Argentina de vulnerar el boicot vigente contra Ir=E1n, con el
agravante de una supuesta transferencia de tecnolog=EDa nuclear
clandestina a su r=E9gimen. Estas sospechas, infundadas desde ya, han
circulado desde hace a=F1os en ciertos corrillos de la "comunidad
nuclear" internacional, vinculando tambi=E9n en esas supuestas
operaciones al gobierno venezolano, aliado estrat=E9gico de Ir=E1n. La
Argentina podr=EDa en consecuencia enfrentar un conjunto de presiones
insoportables, como las que sufri=F3 con el proyecto mundialmente
conocido como "C=F3ndor II", y que llevaron finalmente al
desmantelamiento de instalaciones claves de nuestra industria
aeroespacial, y que por su car=E1cter dual inclu=EDa tambi=E9n la
misil=EDstica. =A0
=BFTiene el gobierno argentino una cabal idea de la relaci=F3n
costo-beneficio de la jugada con Ir=E1n que ha comenzado a emprender
oficialmente? La respuesta es que resulta muy poco probable, salvo que
se encontrara implementando una muy sofisticada maniobra pol=EDtica y
diplom=E1tica con ese pa=EDs, a efectos de desvincular a la Argentina de
cualquier complicidad con una acci=F3n militar destinada a destruir sus
instalaciones nucleares, o a causar un cambio de r=E9gimen. La Causa
AMIA ha sido y sigue siendo un potencial casus belli, entre aquellos que
ser=EDan esgrimidos como justificaci=F3n de un ataque militar contra
Ir=E1n, como ha advertido este autor desde hace a=F1os en reiteradas
oportunidades. Si ese fuera el caso, la Argentina podr=EDa ser blanco de
ataques terroristas como represalia, tanto por parte de Ir=E1n como del
Hizballah liban=E9s, organizaci=F3n esta =FAltima que cuenta con cuadros
aptos en la regi=F3n, y adem=E1s con la suficiente capacidad operacional
para hacer efectivas las amenazas reiteradamente lanzadas desde
Teher=E1n en numerosas oportunidades, que defin=EDan a cualquier pa=EDs
del mundo como una zona de operaciones.[4]=A0 =A0 M=E1s recientemente,
el l=EDder del Hizballah, jeque Hassan Nasrallah, ha amenazado con
represalias si Ir=E1n es atacado militarmente. Si un primer atentado en
Buenos Aires preludiaba un segundo, que luego termin=F3 concret=E1ndose,
esto de manera alguna excluye que haya un tercero...
Pero resulta extremadamente dif=EDcil si no ingenuo pensar en
sofisticaciones implementadas por un canciller que apenas tiene una
visi=F3n de cabotaje, y no la que se requiere para implementar
operaciones diplom=E1ticas altamente sensibles, que podr=EDan poner en
peligro la seguridad del pa=EDs. =A0
Hubiera sido preferible romper relaciones diplom=E1ticas con Ir=E1n, por
su persistencia en negarse a cooperar en el esclarecimiento del
atentado, como ingenuamente se le hab=EDa requerido, pero al mismo
tiempo oponerse a cualquier tipo de ataque militar vinculado a su
desarrollo nuclear. De esta forma podr=EDa haberse descartado cualquier
intento argentino de transformar la Causa AMIA en un casus belli para
terceros, pero tambi=E9n evitado que la Argentina entre en una seria
confrontaci=F3n con los Estados Unidos y sus aliados, adem=E1s de
Israel, de la cual ser=EDa muy complicado retirarse. Para finalizar y
siempre como hip=F3tesis, quedar=EDa como causa de tan riesgosa
operaci=F3n que la Argentina e Ir=E1n pudieran beneficiarse mutuamente a
nivel econ=F3mico, desde ya en forma clandestina, dado el marco
jur=EDdico del boicot contra este =FAltimo pa=EDs. =A0 Pero la Argentina
no es Rusia, ni China, que cuentan con una poderosa capacidad disuasiva,
aunque tambi=E9n limitada, frente a cualquier intento de desestabilizar
o agredir militarmente a cualquiera de ellos. Ni tampoco podr=EDa
considerarse a estos actores mencionados como aliados incondicionales,
dispuestos y habilitados para detener por ejemplo una acci=F3n militar
con su poder de veto en el Consejo de Seguridad de la ONU, tal el caso
de Siria, salvando las diferencias. =A0 La Argentina se encuentra
geogr=E1fica y estrat=E9gicamente situada en una regi=F3n del Cono Sur
que pertenece de facto al campo de influencia de las pol=EDticas y
estrategias de seguridad de los Estados Unidos, y en menor medida
tambi=E9n de un aliado clave suyo como Gran Breta=F1a. En consecuencia,
vulnerar los intereses estrat=E9gicos de la hiperpotencia global con
acercamientos a actores como Ir=E1n en tan especial=EDsimo momento, es
exponer al pa=EDs a una serie de represalias cuya magnitud resulta
extremadamente dif=EDcil de predecir. No se trata de manera alguna de
delegar ni mucho menos renunciar a los derechos argentinos a ejercer
plenamente su soberan=EDa nacional frente a actores m=E1s poderosos;
pero tampoco resulta funcional a la defensa de sus intereses el efectuar
desaf=EDos estrat=E9gicos a una hiperpotencia global como los Estados
Unidos, que podr=EDa da=F1ar letalmente a la Argentina si tuviera la
intenci=F3n de hacerlo. CONCLUSIONES Y PROGNOSIS
En cuanto a conclusiones y en m=E9rito a todo lo expuesto, el comienzo
de negociaciones con Ir=E1n por el Caso AMIA constituye un indicador muy
claro de un cambio brusco en la pol=EDtica exterior de la Rep=FAblica
Argentina; es una peligrosa maniobra que podr=EDa acarrearle serias
consecuencias estrat=E9gicas a mediano o largo plazo; y desde ya un
insulto a la memoria de los muertos en el ataque terrorista de 1994. El
Gobierno argentino ha dicho adem=E1s que las negociaciones con Ir=E1n no
se interrumpir=E1n. Es probable que este deseo tampoco se concrete.
Primero, porque Ir=E1n est=E1 comandada por un r=E9gimen que como se
dijo anteriormente se especializa en el enga=F1o y la mentira, y jam=E1s
cumplir=E1 con el objetivo de esclarecer el ataque contra la AMIA.
Segundo, porque existe la alta probabilidad de que en un plazo no
demasiado largo la Argentina deje de contar con interlocutores v=E1lidos
en ese pa=EDs. No hace falta dar demasiadas explicaciones sobre esto, ya
que el viento de una gran guerra, lamentable desde ya, est=E1 soplando
cada vez m=E1s fuerte por aquellos lares, y si as=ED sucede la Argentina
no s=F3lo perder=E1 el hacer justicia con los responsables del atentado
terrorista, sino que adem=E1s quedar=E1 expuesta m=E1s all=E1 de sus
fronteras a las acciones de viejos y nuevos enemigos.
~~
(*) Cr=F3nica y An=E1lisis publica el presente art=EDculo por gentileza
de su autor: Horacio Calder=F3n: Analista Internacional - Experto en
Asuntos del Medio Oriente - Especialista en Contraterrorismo.
Hegel Yv
2012-10-02 15:04:50 UTC
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